Olivier de Serres (segle XVI) en “Théâtre d’Agriculture et Mesnage des
champs”, describe dos variedades de grandes perros de los Pirineos,
unos, de tonos obscuros para la guarda de las casas, otros, de color
blanco para la guarda de los rebaños. Quedó fuertemente impresionado
por su elevada estatura, su cabeza masiva, la suavidad del pelo y su
fuerte voz
     Él insiste también sobre la aptitud de estos perros para la guarda de los
rebaños y su defensa contra los depredadores, osos y lobos muy
numerosos en aquella época.