El fraile Miquel Agustí, prior templario que vivió entre 1560 y 1630, publicó
en el año 1617 en lengua catalana (apareciendo la primera edición en
castellano el año 1622), un libro que llamó “Libro de los secretos de la
agricultura, casa de campo y pastoril”.
     Cuenta el fraile: ....”Los perros de ganado de lana no han de ser tan
grandes ni tan pesados como aquellos para la guarda de la casa, sinó
fuertes y robustos, prestos y ligeros para el combate y la pelea, y para
correr, porqué ellos han de hacer guardia y centinela contra los lobos, y
darles caza si se llevan alguna cabeza de ganado”....”Conviene que sean
blancos para que el pastor los pueda ver fàcilmente cuando corren detrás
del lobo y para conocerlos por la tarda y por la mañana”....